El Consejo Provincial de Educación impulsó un histórico encuentro intersectorial a través del Colegio Secundario Rural Itinerante N° 35, el cual concluyó tras tres días inolvidables en Bella Vista, tras tres días inolvidables en Bella Vista.
Un espacio que abrazó a los estudiantes del sur provincial, consolidando el acompañamiento integral y el fortalecimiento de sus trayectorias educativas. Al hacer un balance de la propuesta, la directora general de Educación Rural, Pamela Morales, destacó el arduo trabajo de la rectora de la institución, Marta Pereyra, y el profundo sentido pedagógico y humano de la iniciativa, enfatizando que estos encuentros territoriales garantizan una educación inclusiva, equitativa y con un fuerte arraigo en la identidad de la provincia.
Celebró la valiosa red de trabajo que hizo posible esta experiencia compartida entre distintas áreas del Gobierno de Santa Cruz. En sus palabras, hizo llegar un sincero agradecimiento al Ministerio de Seguridad, al Comisario y al jefe de la Policía de la Provincia, Comisario General Martín Diego Agüero, por hacer posible la logística y los traslados seguros de cada delegación.
Asimismo, Morales reconoció el invalorable acompañamiento del Ejército Argentino con las carpas y el equipamiento, las charlas del Ministerio de Salud, y en especial la dedicación de docentes, tutores, familias y jóvenes que día a día hacen latir a la escuela pública rural.
El cierre de la tercera jornada: Palabras que abrazan el camino recorrido
El encuentro reunió desde el lunes 14 a las delegaciones de Estancia Glencross, Camusu Aike, Fuentes del Coyle, Estancia Cóndor, Las Vegas y Bella Vista. Luego de compartir jornadas marcadas por el deporte, el arte, la orientación vocacional y los fogones bajo las estrellas, el miércoles 16 llegó el momento de la despedida y la reflexión.
Al referirse a la tercera y última jornada, la rectora del CPESRI N° 35, Marta Pereyra, repasó con emoción las actividades de cierre: “Este tercer día estuvo profundamente atravesado por el cuidado y la escucha mutua. Llevamos adelante espacios de tutoría centrados en la salud mental y la contención socioafectiva de los alumnos”.
En ese sentido, valoró el momento muy conmovedor de reflexión colectiva sobre todo lo compartido en la experiencia, para luego ordenar el establecimiento y disponer el regreso de cada joven a su localidad.
El calor del encuentro en la inmensidad del sur
En un territorio donde las distancias suelen ser inmensas, el reencuentro acortó los caminos y transformó la estepa en un hogar común. El Encuentro Intersedes dejó en claro que la educación rural no solo enseña, sino que abriga, aloja la identidad de las adolescencias santacruceñas y demuestra que, aun en la soledad del paisaje, ningún estudiante camina solo.





