El derecho a no ser asesinadas comienza mucho antes.
Comienza cuando una niña crece libre de violencias.
Cuando puede expresar lo que siente.
Cuando es escuchada.
Cuando aprende que el respeto es un derecho.
Cuando encuentra adultos que acompañan y protegen.
Construir un Municipio para las Infancias y Adolescencias también es prevenir las violencias de género desde el comienzo de la vida.
Porque la prevención empieza antes.






