Jesús describió lo vivido como “una escena de película”,contó que fue amenazado de muerte, sus hijos quedaron abandonados al costado de la ruta y su esposa fue arrastrada por la calle desnuda.
Jesús David Matmud, de 44 años, conducía una Toyota Hilux negra con una casilla rodante en la que viajaban su esposa y sus hijos. Habían llegado desde Mendoza a Mar del Plata para disfrutar de unas vacaciones. El lunes después de las 22, frenaron al costado de la ruta 226 para bañar a sus hijos y fueron sorprendidos por delincuentes. A partir de allí,se desató el terror.
“Fue un momento bastante crítico, bastante feo para toda la familia”, contó Jesús en diálogo con TN. La desesperación de saber que se llevaban la casa rodante con su familia adentro lo impulsó a enfrentar a los delincuentes. Tuvo una tensa negociación con ellos, que constantemente lo amenazaban con matarlo, hasta que finalmente logró que liberaran a su familia.
“Frenamos la casilla para poder bañar a los chicos en la ruta, porque nos estaban esperando unos amigos para comer unas pizzas y cuando terminamos de bañar a los chicos más grandes los mandamos a la camioneta para que cuidaran que no nos robaran el celular ni la plata que teníamos en la guantera y bueno, ahí llegaron los delincuentes y pusieron la camioneta en marcha con nosotros arriba”, comenzó su relato.
“El nene más grande me dijo ‘papá, papá, la camioneta’ y cuando empieza a moverse yo pensé que se le había salido el freno de mano, salto de la casa rodante y me doy cuenta de que en la camioneta había tres individuos, entonces corro y me tiro al enganche de la camioneta”, contó sobre la desesperación que sintió al darse cuenta de que se estaban llevando la casilla con el resto de su familia adentro.
Los nenes más grandes, de 8 y 9 años, quedaron abandonados en la ruta, mientras la esposa de Jesús junto a sus hijos de 6 y 2 años quedaron arriba de la casa rodante. Él, colgado del enganche de la camioneta. Finalmente, logró llegar a los delincuentes a través de una ventana que conecta la parte de atrás de la camioneta con la caja. Le apoyaron un arma en la panza y le dijeron “quédate quieto, tirate o te quemo”. Él se negó y a partir de ese momento empezó una tensa negociación en la que nunca dejó de escuchar las amenazas “te mato, te mato”.
Una tensa negociación y amenazas de muerte
“Le dije que no me podía tirar porque estaba mi familia en la casilla. Le dije, ‘toda la plata la tenés en la guantera, llévate la camioneta, llévate la casilla, pero dame mi celular para poder comunicarme con mis familiares y dame a mi esposa y mis bebés que están en la casilla’”, contó Jesus sobre el diálogo que tuvo con los ladrones.
En un momento, vio la oportunidad de pedir ayuda: se cruzaron con un colectivo y le grito al chofer “me están robando, me están robando con mi familia”, todo esto mientras era amenazado con un arma; “nunca dejé de tener el revolver en la panza”, recordó.
El chofer cruzó el colectivo para frenarles el paso pero los delincuentes subieron a la vereda chocando al colectivo y a un auto a su paso y volvieron a retomar la calle más adelante. “Casi se da vuelta la casilla, me podría haber matado a mi esposa, a mis bebés y a mí”, relató Jesús, notablemente conmocionado por lo que le tocó vivir.
Unos metros más delante logró convencerlo: “Me dijo ‘baja a tu familia y andate porque te mato’. Entonces frenan, se baja mi esposa totalmente desnuda y corre a donde están ellos y les empieza a decir que por favor nos dejen la camioneta con la casilla, que no se la lleven. Ella se agarra del estribo y yo me cuelgo también y nos arrastran unos 50 metros hasta que caemos. Y ahí se fueron y perdimos contacto con la camioneta”, contó.
El martes por la mañana efectivos policiales encontraron la Toyota Hilux y la casa rodante en un descampado del barrio Hipódromo. Afortunadamente toda la familia sobrevivió al ataque, pero Jesús es consciente de que la vida de todos estuvo en riesgo.
Sus otros dos hijos que habían quedado abandonados en la banquina, salieron corriendo detrás de la camioneta y se perdieron. “Se encontraron con una familia que vivía en una iglesia, que los atendieron hasta que nosotros los pudimos encontrar”, relató.
Jesús contó que si bien están todos bien de salud, sus hijos quedaron completamente shockeados: “Quieren volverse a la casa, tienen miedo de salir, están totalmente aterrorizados”.
La causa, caratulada como robo y hallazgo automotor, quedó a cargo de la fiscal Lorena Hirigoyen. Hasta el momento, los tres delincuentes permaneces prófugos de la Justicia. La investigación continúa.






