Así lo manifestó el interventor de YCRT, Pablo Gordillo Arriagada, este jueves. A la vez, habló en profundidad sobre el balizamiento, y los alcances económicos de este señalamiento en aguas navegables.
En este marco, cabe mencionar que esta inversión, que se llevó a cabo al inaugurar el balizamiento nocturno, es indispensable porque permite y garantiza la actividad las 24 horas del día.
Sobre el particular, el interventor de YCRT, Pablo Gordillo Arriagada, manifestó: “Nosotros veníamos trabajando ya hace tiempo con la operadora CGC, con quien operamos de manera conjunta el puerto. Hay un convenio firmado con ellos de hace años”.
Asimismo, señaló que existen “etapas de inversión donde estaba pendiente trabajar en habilitar formalmente este balizamiento que, no es solamente una, son nueve balizas, más todo el equipamiento inteligente que tiene cada una de ellas, para vincularnos con la posibilidad de operar de noche, pero también las 24 horas con nuevos sistemas”.
“Hay un sistema de puerto inteligente que se incorporó”, detalló el funcionario.
La inversión realizada es cuantiosa, comentó, y los beneficios son diversos: “A nosotros nos cambia también la ecuación de flete, la mejora y la agilidad en el ingreso de barcos. Así que no es algo menor, como algunos lo establecen”, declaró.
Este tipo se señalización es una implementación de avanzada, para el puerto que administra YCRT, en Santa Cruz. “Loyola va a empezar a marcar una diferencia y también la posibilidad de vincularnos con la provincia a través de un esquema de multipropósito, para a futuro poder mejorar algunas cuestiones de Zona Franca, temas de insumos, vincular el puerto a otras cosas más allá del carbón y petróleo”.
Movimiento portuario
En cuanto a los efectos del balizamiento, se debe tener en cuenta que la posibilidad de que un barco ingrese a puerto, en horas nocturnas, depende del movimiento de las mareas, y especialmente de la iluminación nocturna, para garantizar el atraque.
“El último barco que nosotros recibimos estuvo tres días para entrar porque las mareas diurnas eran bajas, las mejores mareas se daban de noche y no podías entrar”, comentó.
En este caso, el costo operativo lo paga el comprador del carbón. Esta erogación “se llama demurrage, en la jerga de las agencias marítimas, y el gasto son casi 10.000 dólares por día”, al tener un barco afuera de rada, hasta que pueda atracar. “Más lo que te cobra el práctico por la espera, más lo que tarda después en ingresar”, puntualizó. Esto se suma a que “el carbón de Río Turbio no tiene existencia en el mundo, porque nosotros no vendemos en contratos a largo plazo, salvo este último que hemos firmado, donde atrás de esto empezó a aparecer un interés distinto”.
“Hoy tenemos como capacidad operativa de producción, depuración y el cuello de botella que estamos teniendo con la logística, pero podríamos vender mucho más, sinceramente, porque carbón hay”, afirmó el interventor y agregó: “El problema que se plantea es que en lo que es una mejora de precio o una colocación de nuestro carbón con cierto grado de depuración, para obtener mejores réditos o tener mejores ingresos para la empresa, hace que vos tengas que existir en el mercado internacional”.

Ámbito internacional para todos los rubros
El ingreso al mercado internacional, aplica también para lo que es todo tipo de explotaciones: “La mejora también es sustancial para el movimiento de crudo. Creo que esto también le genera un cambio muy fuerte a la posibilidad del desarrollo de Palermo Aike, y parece que nadie lo menciona. O sea, también se podría canalizar combustibles, gas o subproductos por el puerto; y con proyectos que está llevando adelante Producción y el Ministerio de Energía, con cuestiones ligadas a hidrógeno verde o el multipropósito con zona franca, y demás”.
Gordillo Arriagada subrayó la importancia de la “alianza público-privada, que es porque YCRT sigue siendo una empresa estatal que va a tener mayoría estatal, más allá de la transformación en sociedad anónima”.
Con respecto a la necesidad de que una agencia internacional, desde Río Turbio, antes de firmar un contrato, le garantice al comprador que empresa tiene esa cantidad de carbón para ser vendida y entregada, el funcionario señaló: “No solamente eso, hay todo un trabajo de muestreos de seguridad, antes de que ese carbón se suba y un muestreo real de lo que yo estoy vendiendo”.
Los muestreos se realizan en los patios de acopio tanto en Río Turbio, como en Loyola, mucho antes de que el carbón se cargue. “Después, horas antes de la carga, para ver si el carbón no tiene, por ejemplo, cierta combustión que podría generar un problema dentro del barco desde el punto de vista de seguridad”.
“Nosotros vendemos FOB. Se llama free on board, que es dejar el carbón arriba del barco. Ese es nuestro rol. El barco lo contrata el comprador”, dijo Gordillo Arriagada, y sumó que el proceso de mejora importa, más en el caso de una empresa que comercializa luego de 7 u 8 años. Además, dijo: “En el primer barco tardamos casi 5 o 6 días, y en el último cargamos 3 días y medio. O sea, mejoramos nuestra performance de carga”.
El perfeccionamiento y las mejoras
Desde el área de comercialización, la capacitación de OPIB (Oficial de Protección de la Instalación Portuaria), permitió que los agentes de seguridad de Loyola, que hoy están a cargo del puerto, sean de aquí.
“No traje OPIB de afuera. Son compañeros nuestros que se capacitaron con prefectura para hoy estar en condiciones de operar”, valoró.
Actualmente, “estamos trabajando en la cuestión ambiental que era ver el desastre que tenemos”, porque si el carbón “se hubiera vendido, por lo menos lo hubieran sacado de Río Turbio o de Loyola”.
Se logró una mejora importante, también en la limpieza de patios de acopio, y además: “Nosotros solamente vendimos 60.000 toneladas, y estamos yendo ahora a 210.000, es algo cumplible, hay que trabajarlo”.
Por otro lado, indicó que debido a que “la locomotora todavía no está operativa, hemos iniciado la semana pasada una renegociación de plazo, esperamos no tener penalidad”, y “estamos trabajando todas las semanas que viajo a Buenos Aires”, en el tema, “para poder cumplir” con las fechas de entrega.
Consultado sobre el próximo año, para garantizar el presupuesto 2027 de YCRT, “hicimos una previsión la semana pasada, mandamos un trianual con un aumento de más o menos unos 40.000 millones sobre la base del que teníamos en el presupuesto 2026”.
“Esperábamos tener como dato cerrar durante este año mínimo a dos embarques, para así poder sentarnos con otro grado de negociación el año que viene”, concluyó Pablo Gordillo Arriagada.






