El proyecto impulsado por ISEPCI junto con la Subsecretaría de la Juventud relevó a casi 600 jóvenes de Pico Truncado, Caleta Olivia y Río Gallegos. Los resultados permitirán conocer mejor la problemática y orientar políticas públicas con participación de las propias juventudes.
Las apuestas online y su impacto en las juventudes plantean desafíos que requieren información, prevención y respuestas construidas desde el territorio. En Santa Cruz, el proyecto Reconectar avanza en esa dirección mediante un relevamiento estadístico que busca conocer qué sucede con los jóvenes frente a la ciberludopatía y generar herramientas para abordar una problemática que atraviesa distintos ámbitos de la vida social.
La iniciativa es impulsada por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), a través de su representante provincial, la abogada Noelia Costa, en articulación con el subsecretario de la Juventud, Damián Rueda. La primera etapa del trabajo ya concluyó con el relevamiento de casi 600 jóvenes de Pico Truncado, Caleta Olivia y Río Gallegos, cuyos testimonios conforman la base de un diagnóstico que permitirá conocer con mayor precisión la realidad de las juventudes santacruceñas.
El propósito no se limita a reunir estadísticas. La propuesta también busca promover espacios de participación, formar jóvenes como promotores territoriales de prevención y construir políticas públicas que contemplen las particularidades de cada localidad. En ese sentido, Costa y Rueda coincidieron en la importancia de reconocer a los propios jóvenes como protagonistas de las respuestas frente a una problemática que requiere compromiso institucional y comunitario.
Un relevamiento para conocer la realidad de los jóvenes
Costa explicó que el proyecto surgió de la necesidad de producir información estadística situada en el territorio, especialmente sobre poblaciones que atraviesan situaciones de riesgo o vulneración de derechos. A partir del diálogo con jóvenes de la provincia, el equipo de ICEPSI tomó contacto con Rueda y con integrantes del Movimiento Sur, cuyos aportes contribuyeron a impulsar el trabajo sobre ciberludopatía.
De ese intercambio nació Reconectar, una iniciativa que propone generar nuevos vínculos y recuperar el contacto con la realidad cotidiana, frente a experiencias que muchas veces quedan concentradas en el universo de las pantallas.
La primera etapa contempló la construcción de un indicador denominado Radar, junto con el desarrollo de la página web y las redes sociales del proyecto. El relevamiento se realizó entre jóvenes de 15 a 25 años de las tres ciudades seleccionadas, diferenciando los grupos de 15 a 18 y de 19 a 25 años, de acuerdo con las distintas etapas de maduración y las particularidades de cada población.
La metodología también contempló la situación educativa de los participantes, incluyendo a quienes asisten a establecimientos escolares, a quienes no están escolarizados y a jóvenes que no estudian ni trabajan. Para llevar adelante las encuestas, los propios jóvenes recibieron formación y participaron en el trabajo territorial, de modo que pudieran dialogar con sus pares en cada localidad.
Esta modalidad de investigación-acción participativa constituye uno de los aspectos centrales de la propuesta: no se trata solamente de estudiar a las juventudes, sino también de incorporarlas al proceso de producción de conocimiento.
La importancia de contar con datos propios fue destacada por Rueda, quien remarcó que el proyecto permitirá comenzar a construir una base estadística para orientar las decisiones del Estado. “Creo que es la primera vez que podemos empezar a construir un dato desde cero, ya que no existen estadísticas anteriores para poder pensar la política pública del Estado”, señaló.
El funcionario advirtió, además, que los resultados deberán interpretarse teniendo en cuenta las diferencias entre las localidades santacruceñas. Cada comunidad presenta sus propias características y dinámicas sociales, por lo que disponer de información específica resulta fundamental para diseñar respuestas que contemplen esas particularidades.
Las apuestas online, una preocupación creciente
Aunque el procesamiento integral de las encuestas se encuentra en marcha, Costa adelantó uno de los datos preliminares obtenidos durante el relevamiento. “El 46% de los chicos de menores de 18 años hoy están apostando”, afirmó, al referirse a los primeros resultados de la investigación.
La cifra expone la importancia de profundizar las acciones de prevención y concientización, especialmente frente a la facilidad de acceso a las plataformas de apuestas desde los teléfonos celulares. La representante de ICEPSI también llamó la atención sobre los circuitos ilegales y las formas de intermediación que pueden involucrar a personas en situaciones de vulnerabilidad económica, que encuentran en esas tareas una posible salida laboral.
Para Costa, el relevamiento permitirá avanzar sobre una problemática acerca de la cual no existían datos estadísticos específicos para Santa Cruz. Contar con información propia representa, en ese sentido, un punto de partida para dimensionar el fenómeno, identificar necesidades y evaluar futuras intervenciones.
Rueda, por su parte, propuso ampliar la mirada y considerar las condiciones sociales en las que los jóvenes construyen sus vínculos, encuentran espacios de recreación y proyectan sus expectativas. Al referirse al crecimiento de la vida virtual, planteó que es necesario recuperar las oportunidades de encuentro y fortalecer las relaciones en los espacios cotidianos.
“Creo que el clima es un elemento a tener en cuenta cuando uno se pone a pensar de por qué los pibes eligen la vida virtual y no la vida real al momento de vincularse”, expresó. En esa reflexión, también advirtió sobre la pérdida de espacios de encuentro y la facilidad con la que las apuestas online quedan al alcance de los jóvenes a través de sus celulares.
La problemática, por lo tanto, requiere un abordaje que no se limite a señalar conductas individuales, sino que permita comprender el contexto, generar alternativas de participación y promover herramientas de cuidado. Desde esa perspectiva, Reconectar articula el relevamiento estadístico con propuestas de formación y trabajo comunitario.

Formación y participación para prevenir
La iniciativa ya comenzó a desarrollar una segunda línea de acción a través del curso de capacitación en promotores territoriales para la prevención de ludopatías, denominado El futuro no se apuesta. La propuesta tuvo su primer encuentro virtual y sincrónico, destinado a participantes de toda la provincia, y continuará con instancias presenciales en las distintas localidades.
Costa explicó que el objetivo es formar jóvenes capaces de transmitir información, generar conciencia y trabajar con sus pares en diferentes espacios comunitarios. La capacitación contempla, además, talleres vinculados con la salud mental, con la participación de profesionales de la psicología y acompañantes terapéuticos.
Durante noviembre, el equipo prevé avanzar con actividades prácticas en clubes barriales y deportivos, uniones vecinales, escuelas y plazas. La intención es que los participantes puedan trasladar lo aprendido a sus comunidades y convertirse en referentes para la prevención y la sensibilización.
“Que los jóvenes se capaciten, se formen y sean también interlocutores que concienticen y sensibilicen a sus pares a partir de talleres en clubes barriales, clubes deportivos, uniones vecinales, en escuelas, en la plaza”, explicó Costa al describir el propósito de esta etapa.
La propuesta también incorpora el encuentro denominado Los Derechos del Futuro, concebido como un espacio para dialogar sobre los derechos de las juventudes, sus expectativas y la posibilidad de construir un futuro mejor. La iniciativa parte de la necesidad de generar ámbitos donde los jóvenes puedan expresar sus inquietudes, compartir experiencias y encontrar alternativas frente al aislamiento.
Costa consideró que la prevención debe contemplar las consecuencias que las apuestas pueden tener sobre el bienestar emocional y los vínculos sociales. Por eso, el proyecto busca combinar información, capacitación y participación, con una presencia sostenida en los espacios donde transcurre la vida cotidiana de las juventudes.
En esa misma línea, Rueda sostuvo que las respuestas deben construirse con los propios jóvenes y no solamente desde una mirada adulta o institucional. “Creo que los pibes son la puerta de salida de toda esta problemática, que ellos tienen que ser los actores fundamentales, los protagonistas y de mano de ellos tenemos que construir la solución”, afirmó.
El funcionario destacó que las nuevas generaciones necesitan espacios en los que puedan participar, preguntar y proponer. La formación de promotores territoriales apunta precisamente a fortalecer esa capacidad, para que los jóvenes no sean únicamente destinatarios de las acciones de prevención, sino también parte activa de su desarrollo.
Construir políticas públicas desde cada localidad
El relevamiento y las acciones de capacitación forman parte de un proceso que busca transformar la información obtenida en herramientas concretas. En ese marco, Costa y Rueda mantuvieron un encuentro con el ministro de Desarrollo Social, Igualdad e Integración, Sebastián Georgión, para compartir los avances del proyecto y plantear la importancia de impulsar políticas públicas sustentadas en datos y en las experiencias de los propios jóvenes.
Para Costa, el diagnóstico debe servir para comprender no solamente las apuestas online, sino también las condiciones que atraviesan las juventudes al momento de proyectar su futuro. Las dificultades para acceder a una vivienda digna, la incertidumbre laboral y las expectativas de conseguir un empleo estable forman parte de un escenario que, a su entender, no puede quedar al margen de las estrategias de prevención.
“Frente a esta realidad hay que trabajar, hay que pensando en políticas públicas que puedan llegarle a los jóvenes para generar herramientas que generen dignidad”, expresó la abogada.
Rueda coincidió en la necesidad de articular las acciones desde el Estado y en territorio, con equipos capaces de adaptarse a las características de cada comunidad. También destacó el trabajo de quienes realizaron las encuestas y la preparación técnica que permitió establecer criterios de muestreo, contemplar distintas franjas etarias y considerar la situación educativa de los participantes.
El funcionario valoró especialmente el compromiso de los jóvenes que asumieron la tarea de encuestar a sus pares y participar en la construcción del diagnóstico. Esa experiencia, señaló, permitió reconocer tanto la importancia de contar con herramientas metodológicas adecuadas como la voluntad de involucrarse en problemáticas que afectan directamente a las comunidades.
En ese sentido, destacó la necesidad de sostener una “construcción colectiva de soluciones pensadas desde la política pública, desde el Estado”, con una participación que permita incorporar diferentes perspectivas y ampliar el alcance de las acciones.
La articulación territorial resulta central para que las respuestas no sean uniformes ni desconozcan las particularidades de cada localidad. “Esta dinámica de trabajar en red resulta central siempre tomando en cuenta que cada localidad posee su propia dinámica, idiosincrasia, el clima, los actores que participan en la cotidianidad en el funcionamiento de la sociedad es todo totalmente diferente”, sostuvo Rueda.
El trabajo en red, de esta manera, aparece como una herramienta para vincular instituciones, equipos técnicos y organizaciones comunitarias, y para sostener propuestas que puedan adaptarse a las necesidades que surjan del relevamiento.
Nuevas líneas de investigación y próximos encuentros
La agenda de Reconectar contempla una segunda etapa centrada en el endeudamiento juvenil. Rueda adelantó que se encuentran analizando las herramientas que permitirán abordar esta problemática, en particular las situaciones en las que los jóvenes adquieren deudas vinculadas con casinos virtuales.
El propósito será generar información, promover la prevención y acercar recursos que permitan intervenir antes de que estas situaciones se agraven. El funcionario también señaló la necesidad de prestar atención a determinadas modalidades de juegos online que incluyen compras virtuales, canjes y cofres, por su posible incidencia en los hábitos de consumo y en la economía de los jóvenes.
Desde su perspectiva, el abordaje requiere combinar prevención, información y capacidad de regulación, sin limitar las respuestas exclusivamente a la prohibición. También implica generar espacios de diálogo para que las juventudes puedan comprender los riesgos, compartir sus experiencias y participar en la elaboración de alternativas.
En ese sentido, Rueda volvió a remarcar que la participación juvenil debe ser un componente central de las decisiones.
“Los jóvenes deben ser tomados como parte de la solución ya que a nuestra sociedad la tenemos que construir entre todos y en ese contexto es fundamental, que ellos tomen la palabra y sean parte de las decisiones”, afirmó.
Como parte de la continuidad del proyecto, se realizarán dos encuentros institucionales para presentar los resultados del relevamiento y compartir los avances del trabajo. El primero tendrá lugar el 30 de octubre en Caleta Olivia, mientras que el 6 de noviembre se desarrollará en Río Gallegos.
Ambas instancias permitirán dar a conocer la información procesada y cruzada de las encuestas, además de generar espacios de intercambio sobre las problemáticas actuales que atraviesan las juventudes. En el encuentro previsto en Río Gallegos está anunciada la participación de la licenciada en Psicología Daniela Gasparini, quien cuenta con experiencia en el trabajo con personas en situación de vulnerabilidad, derechos humanos y grooming.
La realización de estas actividades en distintas localidades constituye otro paso en la construcción de una red de trabajo que vincule información, capacitación y participación comunitaria. La intención es que los resultados no queden limitados a un diagnóstico, sino que se conviertan en una herramienta para orientar decisiones y sostener nuevas acciones en el territorio.
Con Reconectar, ISEPCI y la Subsecretaría de la Juventud avanzan en una propuesta que busca conocer con mayor precisión la realidad de los jóvenes santacruceños y generar respuestas frente a la ciberludopatía. El desafío es transformar los datos en políticas públicas, fortalecer los vínculos comunitarios y reconocer a las juventudes como protagonistas de las decisiones que inciden en su presente y en su futuro.






