Cada 2 de mayo se conmemora una jornada destinada a visibilizar y concientizar sobre el acoso escolar, una problemática que interpela a toda la sociedad. Este día busca promover el respeto, la empatía y la construcción de espacios educativos seguros, donde cada niño, niña y adolescente pueda desarrollarse plenamente.
El bullying no es un juego ni una etapa pasajera: es una forma de violencia que puede dejar huellas profundas en quienes lo padecen. De acuerdo a datos de UNICEF, uno de cada tres niños en el mundo sufre algún tipo de acoso escolar, lo que nos invita a reflexionar y actuar de manera colectiva.
Desde cada hogar, institución y comunidad, tenemos la responsabilidad de fomentar valores, acompañar y escuchar. Prevenir el bullying es tarea de todos.





