La decisión llega después de que un alto funcionario iraní recordara el ataque con misiles a la base de Al Udeid y en medio de las crecientes advertencias desde la Casa Blanca a Teherán.
Parte del personal en la base aérea de Al Udeid, el principal enclave militar de Estados Unidos en Qatar, recibió órdenes de evacuar antes del miércoles a la noche. Así lo reveló un funcionario norteamericano, que pidió mantener el anonimato por tratarse de un tema sensible.
La medida, según describió la fuente, es “de precaución” y se tomó luego de que un alto funcionario iraní mencionara el ataque con misiles que Irán lanzó contra esa base en junio, en represalia por bombardeos estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes.
El funcionario evitó dar detalles sobre si la evacuación es obligatoria u opcional, cuántas personas están involucradas o si afecta a militares, civiles o ambos. Argumentó que la seguridad operativa es prioritaria y que no se pueden brindar precisiones en este contexto.
Qatar confirmó la evacuación y habló de “tensiones regionales”
El gobierno de Qatar reconoció que la evacuación se lleva adelante “en respuesta a las tensiones regionales actuales”. En un comunicado oficial, la oficina de prensa aseguró que el país “continúa implementando todas las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad y protección de sus ciudadanos y residentes como prioridad principal, incluidas acciones relacionadas con la protección de infraestructura crítica e instalaciones militares”.
Por su parte, el Pentágono y el Departamento de Estado de EE.UU. evitaron hacer comentarios sobre la situación o sobre posibles alertas de seguridad para diplomáticos y civiles estadounidenses en Qatar. En junio, la embajada norteamericana en Doha solo había emitido un aviso de “refugio en el lugar”, pero no llegó a recomendar la evacuación.
Irán redobla la presión y recuerda el ataque a la base
La tensión escaló después de que Ali Shamkhani, asesor del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, publicara en la red social X: “El presidente de Estados Unidos, que habla repetidamente sobre la agresión inútil contra las instalaciones nucleares de Irán, haría bien en mencionar también la destrucción de la base estadounidense en Al-Udeid por misiles iraníes. Sin duda ayudaría a crear una comprensión real de la voluntad y capacidad de Irán para responder a cualquier agresión”.
El ataque iraní a la base de Al Udeid en junio, que alberga a miles de militares estadounidenses, marcó un punto de inflexión en la región. Según el Comando Central del ejército de EE.UU., ningún personal estadounidense o qatarí resultó herido, aunque un oficial militar qatarí reconoció que uno de los 19 misiles disparados no fue interceptado y golpeó la base. El entonces presidente Donald Trump minimizó el hecho y aseguró que “apenas se causaron daños”.
La situación se da mientras continúan las protestas antigubernamentales en Irán y Trump advierte que está dispuesto a tomar acciones militares en apoyo a los manifestantes. En este clima, funcionarios iraníes y qataríes mantuvieron contactos en las últimas horas. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, habló por teléfono con el primer ministro qatarí, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, quien reafirmó el respaldo de Qatar a “todos los esfuerzos de desescalada y soluciones pacíficas para mejorar la seguridad y estabilidad en la región”.
Qatar también quedó en el centro de otras tensiones regionales, como el ataque israelí en septiembre a la sede del liderazgo político de Hamás en Doha, mientras se discutía una propuesta de alto al fuego para Gaza.
La evacuación en la base de Al Udeid refleja el delicado equilibrio que enfrenta Qatar, atrapado entre las amenazas cruzadas de Irán, Estados Unidos e Israel, y la necesidad de proteger a su población y a las fuerzas extranjeras que operan en su territorio.






