La directora de la Casa de Santa Cruz en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Agustina Aguiar, expresó su profundo malestar y repudio ante la decisión del Tribunal Superior de Justicia de otorgarse aumentos salariales que, en términos presupuestarios, representan un impacto cercano a los $40.000 millones anuales para la provincia.
Aguiar advirtió que esta decisión tiene consecuencias directas y concretas sobre las finanzas públicas provinciales. “Estamos hablando de más desfinanciamiento de las cajas, de menos recursos para la educación, menos fondos para la salud y para políticas públicas esenciales. En definitiva, se trata de peor calidad de vida para los santacruceños”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que las decisiones que involucran fondos públicos no pueden estar desconectadas de la realidad de la gente. “Hoy más que nunca, tanto en Santa Cruz como en el resto del país, se necesita responsabilidad, coherencia y empatía. Resulta una locura imaginar aumentos de este tipo cuando las prioridades de la provincia son otras y hay familias que todos los días hacen un enorme esfuerzo para llegar a fin de mes”, afirmó.
En ese marco, subrayó que la medida resulta totalmente fuera de lugar frente a la realidad que atraviesan los trabajadores, con paritarias nacionales que rondan el 1 % mensual, una pérdida constante del poder adquisitivo y un contexto económico que exige prudencia y sensibilidad por parte del Estado.
“Mientras a los trabajadores se les pide moderación, responsabilidad y paciencia, hay sectores del Estado que deciden garantizarse aumentos desproporcionados y sostener privilegios. Esa doble vara es inaceptable”, expresó.
Asimismo, Aguiar fue contundente al señalar que estos recursos terminan beneficiando a sectores que durante años fueron parte de un esquema que perjudicó gravemente a Santa Cruz, en detrimento del conjunto de la sociedad. “Son fondos que deberían estar destinados a mejorar escuelas, hospitales y servicios esenciales, no a sostener decisiones egoístas y alejadas de la realidad social”, agregó.
“El Poder Judicial debería dar el ejemplo y estar a la altura del momento que atraviesa la provincia. Esto no es justicia ni responsabilidad institucional, es egoísmo, falta de empatía y una falta de respeto al esfuerzo de todo un pueblo”, concluyó.






