Según medios estadounidenses, la Casa Blanca reconoció que el dispositivo violó el espacio aéreo.
La Casa Blanca culpó a la actividad de drones de los cárteles de la droga mexicanos por el cierre repentino del espacio aéreo estadounidense sobre El Paso, Texas, el miércoles por la mañana. La medida ya fue levantada.
En una declaración, la Casa Blanca dijo: “Los drones del cártel mexicano violaron el espacio aéreo estadounidense. El Departamento de Guerra tomó medidas para desactivar los drones”.
“La Administración Federal de Aviación (FAA) y el Departamento de Guerra han determinado que no existe ninguna amenaza para los viajes comerciales”, agregaron.
“Todos los vuelos se reanudarán con normalidad”, informó la FAA en su cuenta X.
Más temprano, la FAA indicó que no se podían operar vuelos a partir de la madrugada del miércoles en un radio de 10 millas náuticas del Aeropuerto de El Paso, incluyendo vuelos desde tierra hasta 17999 pies. Las restricciones permanecerán vigentes hasta el 21 de febrero, según el aviso.
La FAA había aplicado consideraciones de “espacio aéreo de defensa” y advirtió que que los pilotos que no cumplieran la orden podrían ser “interceptados, detenidos y entrevistados por personal policial y de seguridad”.
La diputada demócrata Verónica Escobar calificó el aviso como “sin precedentes” y afirmó que “generó gran preocupación en la comunidad”.
Vincent Pérez, un demócrata que representa a El Paso en la Cámara de Representantes de Texas, dijo que el cierre del espacio aéreo estadounidense durante 10 días sin que fuera una emergencia mayor era “algo inaudito”.
Robert Moore, fundador y director ejecutivo del sitio de noticias El Paso Matters, dijo que era la primera vez desde los ataques terroristas del 11 de septiembre que se ordenaba un cierre de este tipo.
El Paso es la sede de Fort Bliss, un importante puesto del ejército de EE. UU. cerca de la frontera con México, según recordó.






